Por qué en un centro
De todas las actividades del mes, esta no se acaba.
Contar la propia vida es de las pocas actividades en las que manda la persona: elige qué recuerda, cómo lo cuenta y hasta dónde llega. Livra no cambia nada de eso. Solo hace que no se pierda.
Para quien cuenta
Recordar estimula, entretiene y sienta bien: la persona habla de lo que mejor conoce y siente que su vida importa. Y no se queda en el aire — queda escrita, con su nombre y su manera de hablar, para que los suyos puedan recordarla siempre.
Para su equipo
No hay que preparar nada, ni saber de tecnología, ni inventarse el material de la semana. La actividad se sostiene sola, porque la persona está contando lo suyo y eso la mantiene entretenida y concentrada. Su equipo solo acompaña, anima y resuelve dudas.
Para las familias
Se llevan la historia de los suyos contada por ellos mismos: las que sabían a medias y las que no habían oído nunca. Pueden volver a ella siempre que quieran, y acaba siendo de lo más valioso que tienen en casa.
El día a día
Cuatro pasos, y ninguno es técnico
Dar de alta a la persona
Escribir su nombre y ya está. Sin correos, sin contraseñas y sin ningún dato más: lo demás lo resuelve Livra por dentro.
Empezar a grabar
Se abre su cuenta en un dispositivo del centro o en el suyo propio, se pulsa el botón y se habla. Si no sabe por dónde empezar, Livra propone la pregunta: la infancia, el pueblo, el oficio, los hijos.
El capítulo se escribe solo
Livra transcribe lo contado, reconoce de qué época de su vida habla y lo redacta como un capítulo. Respeta sus palabras: no inventa y no resume.
El libro se va construyendo
Cada sesión construye el libro de esa persona. En cualquier momento se puede compartir con su familia, en digital o impreso.
Dos formas de grabar
Acompañado, o por su cuenta
No todo el mundo graba igual. Hay quien lo hace mejor con alguien cerca que le anime, y quien prefiere ir a su ritmo, solo o con su familia.
Con su equipo, en un dispositivo del centro
Desde el panel se entra en la cuenta de la persona con un toque y el dispositivo se convierte en su grabadora. Al terminar, se vuelve al panel con un PIN que solo conoce su equipo.
- Sin contraseñas que recordar
- Cada libro, privado
- Funciona en cualquier dispositivo
Por su cuenta, con su enlace
Cada persona puede entrar en su libro cuando quiera, con un enlace o un código QR. Lo usa sola o acompañada por su familia, sin depender de nadie.
- Un PIN protege el acceso
- Conectado con la cuenta del centro
- Acceso sencillo, un solo clic
El panel del centro
Todo el centro en una pantalla.
Pensado para quien organiza las actividades, no para un departamento de informática. Se entra con un usuario y un PIN, y en una tabla está todo lo que hace falta saber.
- Quién ha grabado, cuánto y cuándo fue la última vez
- Dar de alta a alguien en menos de un minuto, solo con su nombre
- Entrar en la cuenta de cualquiera de ellos sin pedirle nada
- El enlace y el QR de cada persona, para su familia
- Corregir un nombre mal escrito, o dar de baja, sin perder nada de lo grabado
- Los libros de su centro, siempre a la vista
Dudas frecuentes
Lo que suelen preguntarnos
¿Van a saber usarlo?
Solo tienen que hablar. No escriben, no eligen menús y no recuerdan ninguna contraseña: su equipo abre la cuenta y les pasa el dispositivo con el botón de grabar en pantalla. Está pensado para manos que tiemblan y para vista cansada.
¿Cuánto tiempo le quita a mi equipo?
El de la conversación, que es la parte que ya hacen. No hay que transcribir, ni escribir, ni corregir, ni maquetar: de eso se encarga Livra mientras ustedes atienden a la siguiente persona.
¿Y si la persona tiene deterioro cognitivo?
Los recuerdos antiguos suelen conservarse cuando los recientes ya fallan, y ahí es donde esto funciona mejor. Livra recoge lo que se cuenta tal y como se cuenta, sin corregir ni comprobar si el dato es exacto. Hasta dónde llega cada persona lo sabe su equipo mejor que nadie.
¿De quién es el libro?
De la persona que lo cuenta y de su familia. Su centro lo gestiona mientras esté a su cargo, pero el contenido no es del centro ni nuestro.
¿Hace falta comprar equipos?
No. Sirve cualquier tablet, ordenador o móvil con navegador y micrófono. No se instala nada y no hay que tocar la red del centro.
¿Sirve para un centro de día o para un programa municipal?
Sí. El panel es el mismo y el planteamiento también: un libro por persona. Encaja en talleres de reminiscencia y de memoria, programas de envejecimiento activo y actividades intergeneracionales.
¿Cuánto cuesta?
Depende de cada centro: del tamaño, del ritmo y de hasta dónde quieran llegar. Por eso preparamos una propuesta adaptada a cada caso, en lugar de una única para todos. Cuéntenos cómo es el suyo y se la hacemos llegar, sin compromiso.
Hablemos
Cuéntenos cómo es su centro
Le respondemos con una propuesta adaptada a lo que necesite. Si prefiere que le llamemos, déjenos su teléfono.